text.skipToContent text.skipToNavigation
Inicio > Punto de inflexión tecnológico

Regístrese para recibir el boletín electrónico gratuito para constructores.

Regístrese ahora
bn_Technology_TurningPoint.jpg


Punto de inflexión tecnológico

La necesidad puede obligar a los constructores a ver en forma distinta cómo y dónde la tecnología está cambiando el modelo de negocios. O no.


Por John McManus

 

Más constructores y desarrolladores residenciales con quienes hablamos miran hacia el futuro no tan distante, a los costos de lo que hacen, y ven dos realidades opuestas.

Una es que esos costos, incluida la tierra, la mano de obra, la madera, los préstamos, etc., seguirán achicando los márgenes a medida que los precios de las casas nuevas colisionen con lo que las personas pueden pagar o pagarán por su propiedad.

Otra es que los constructores tomarán uno de esos factores de costos, el costo de construcción, por ejemplo, y de alguna manera aprovechar la tecnología para reducirlo a una nueva base para las suposiciones de gastos por pie cuadrado de construcción vertical. Al reconfigurar estos costos y aumentar la productividad, el modelo del negocio cambia. Un cambio en el modelo del negocio tendría un efecto inmediato y profundo en el costo de las nuevas casas construidas, la posición de las regulaciones y políticas locales, y el flujo de capital en dicha plantilla operativa transformada.

Hasta el momento, solo algunos visionarios podrían ver escenarios de esa manera y decir “todo eso ya se intentó y no funcionó, y nunca pasará. Punto”.
Una mayoría de constructores, ya sea que esté a un nivel de obra o en grandes oficinas de construcción corporativas, aun se siente de esa manera.

Una minoría en crecimiento comenzó a pensar y actuar de forma diferente. Los comentarios de un ejecutivo financiero a nivel sénior reflejan la situación de estos días más que nunca.
“Durante más de 25 años que trabajo en este espacio he escuchado hablar sobre cómo la tecnología, la automatización, la construcción en módulos iban a transformar la forma en la que los constructores construyen las casas”, dice el ejecutivo. “Ahora miro lo que ha sucedido en el pasado reciente, y por primera vez pienso que es más que palabras”. 

La atención a los procesos externos, de diseño, de ingeniería, y de construcción (entre ellos la fascinante estrategia de adquisición del operador construido en el sitio que se desarrolla en la constructora fábrica Clayton Homes, como también la predicción entre empresas que ensamblan en Norteamérica firmas japonesas de construcción de viviendas mucho más avanzadas, sin mencionar los proyectos alardeados de Katerra, y las innovaciones de constructores de viviendas ensambladas fabricadas como Blu Homes, la promesa unicornio de empresas jóvenes tales como Ripon, Entekra en California y las iniciativas de componentización de sistemas integrados queJoe Wheeler de Virginia Tech y otros están creando) quizás nunca haya sido tan intensa como ahora.

Incluso, existe al menos un truco más importante, aun si se asume que los procesos mejorados y a escala y las tecnologías reducirán los costos y sostendrán las ganancias alcanzadas en calidad relacionadas con el envío de casas ensambladas fuera del lugar hacia su ubicación final.

¿El gran truco? Es la tierra.

Como dice un observador astuto:

“El control de escala del desarrollo vertical y el proceso de construcción sin control de escala de la adquisición horizontal y el proceso de desarrollo es una manera elegante de describir el negocio de las casas móviles construidas en fábricas. La tecnología hace la diferencia en los márgenes en el negocio de la construcción de casas, ahora más que nunca antes de la Gran Recesión. Sin embargo, a menos que se amontone la tierra, y se gane control de escala de toda la cadena de valor, desde bienes raíces hasta la experiencia del comprador, la eficiencia ganada fuera del lugar en fábricas se acabará perdiendo en el nivel del lugar.

Esto nos lleva nuevamente a las “realidades opuestas” a las que se enfrentan los constructores cuando observan que sus costos achican la diferencia entre lo que cuesta el envío de una casa y lo que los compradores están dispuestos a pagar.

La diferencia está en donde viven los constructores de casas, y solo algunos viven donde la diferencia ya se ha comprimido al máximo. ¿En qué realidad apuestas?

Este artículo fue publicado originalmente por la revista Builder el 1 de agosto de 2017.

 Enlaces de recursos para constructores

Visitar abre-puertas de garaje
Powered By OneLink